De dónde vienen los datos
Partidos, alineaciones, estadísticas y cuotas llegan de un proveedor de datos. Las cuotas se toman de varias casas de apuestas, para que una desviación aislada no determine el value de todo un pronóstico.
Con esos datos el modelo calcula probabilidades para todos los mercados ofrecidos. Cada cálculo publicado se guarda con su marca de tiempo, así que los números nunca se sobrescriben: se añade una versión nueva y la antigua sigue siendo rastreable.
- Una semana antesEl partido aparece en la lista; primer cálculo con el historial de ambos equipos.
- Un día antesRecálculo cada pocas horas, según llegan cuotas y estadísticas.
- Horas antesRecálculos más frecuentes; llegan alineaciones y movimiento de cuotas.
- Tras el pitido finalEl partido se cierra y todos sus pronósticos se liquidan.
- 1En cada partido se ve cuándo se calculó por última vez.
Cuanto más cerca del inicio, más a menudo
Un partido dentro de una semana se recalcula en el orden de horas; uno dentro de una hora, en el orden de minutos. No tiene sentido calcular más a menudo de lo que llegan datos nuevos. En cada partido se ve cuándo se calculó por última vez, así sabe si está mirando una cifra fresca.
Qué puede y qué no puede hacer el modelo
El modelo pondera magnitudes históricas de ambos equipos — goles, córners, tarjetas, forma en casa y fuera — y las convierte en probabilidades de cada mercado.
No lee las noticias, no conoce el ambiente del vestuario ni sabe que el entrenador discutió por la mañana con su estrella. Trabaja con lo que hay en los datos, y todo lo demás queda fuera de su alcance.
Su punto débil es la muestra pequeña. Un recién ascendido sin historial, un equipo tras el mercado de fichajes o una competición al inicio de temporada: ahí las estimaciones son más inciertas. Cuando faltan datos de un partido, la aplicación lo dice en lugar de producir una cifra sin nada detrás.
El contenido tiene carácter informativo y no constituye asesoramiento de apuestas. Apostar es un juego de azar — 18+.